Pasajeros de cruceros tienen menos derechos que los viajeros de avión

Informacion para Pasajeros

Los pasajeros de cruceros tienen derechos de indemnización y protección de consumidor más limitados que los pasajeros de líneas aéreas, como descubrieron con gran consternación los viajeros del Carnival Triumph.

Normativa sobre cruceros y lagunas legales del sector

Los pasajeros de cruceros contempla demanda de cruceros
El sector de los cruceros está regulado por la Comisión Marítima Federal (FMC), más centrada en la seguridad que en lo que atañe al consumidor. La FMC no es tan estricta como el Departamento de Transporte de EE. UU., que se ocupa del sector de las aerolíneas y del cumplimiento de normas que apoyan al consumidor. Además, muchas líneas de crucero navegan bajo pabellones extranjeros, como los de Bahamas, Panamá, Liberia u Honduras, lo que permite a grandes operadores de cruceros como Carnival Cruise Lines y Royal Caribbean evitar los impuestos federales estadounidenses y no verse obligados a cumplir las regulaciones y estándares fijados por el gobierno de los EE. UU.

Estas lagunas legales implican que, en estos cruceros, el pasaje puede sufrir incendios a bordo, apagones y otros peligros marítimos y encontrarse con un amparo jurídico limitado frente a tales situaciones.

“Cada uno de estos asuntos precisa atención urgente por parte del sector y los legisladores”, afirmó Ross Klein, investigador en la Universidad Memorial de Newfoundland, Canadá. “Dado que la mayoría de accidentes [de cruceros] se pueden evitar (al deberse a error humano o a permitir que los buques salgan de puerto sin resolver fallos mecánicos), son necesarias una mayor supervisión del sector y una aplicación más estricta de los estándares de seguridad.”

Incidentes relevantes en cruceros

Conforme a la investigación de Klein, desde el año 2000 se han contabilizado al menos 100 incidentes registrados en cruceros a nivel mundial, que incluyen navíos a la deriva y cortes eléctricos prolongados. Además, desde 1990, se han registrado 79 incendios a bordo de cruceros y 73 colisiones en las que se han visto implicados este tipo de buques.

En defensa del sector, la Asociación Internacional de Líneas de Crucero (CLIA) insiste en que sus miembros “están sujetos a un corpus legal muy exhaustivo de leyes, regulaciones y normas fijadas a nivel nacional e internacional.”

La Organización Marítima Internacional (IMO) también supervisa el sector de los cruceros y establece estándares globales cuyo cumplimiento se exige a todos los buques. Sin embargo, sus regulaciones se refieren a cuestiones de seguridad en los cruceros, más que a los derechos y el bienestar del pasaje.

Algunos de los accidentes de cruceros relevantes del pasado incluyen los siguientes: un incendio en el Azamara Quest cerca de la costa de Malasia, el accidente del Costa Concordia el año pasado y un apagón en el Allegra, que dejó a 1000 pasajeros sin agua ni electricidad durante una semana. En respuesta a ellos, la CLIA adoptó 10 nuevas normas para garantizar la seguridad del pasaje en cruceros, como la relativa al número de chalecos salvavidas y la renovación de los procedimientos de emergencia.

La CLIA emitió un comunicado oficial sobre las nuevas regulaciones, en el que afirmaba que “Los cruceros son uno de los medios de transporte más seguros para el viajero, gracias al compromiso de nuestro sector con la seguridad, a la estricta normativa y a unos rotundos mecanismos de aplicación. A pesar de esto, el hecho de que apenas ocurran accidentes en cruceros no es consuelo para nuestra sensación de pérdida y dolor ante ellos”.

Posible limitación de los derechos y protecciones al consumidor en el caso de pasajeros de cruceros

Sin embargo, la nueva normativa no ha contribuido a que se detallen y formalicen los derechos y protecciones al consumidor en el sector de los cruceros. Los críticos señalan también que las nuevas regulaciones no hacen nada para mitigar la laxa supervisión global, incluso cuando los buques atracan en puertos estadounidenses y se someten a las inspecciones de la Guardia Costera de EE. UU.

“No hay un jefe supremo universal” que supervise los buques, explicaba Robert Jarvis, profesor de derecho marítimo en el Centro de Ley de la Universidad Nova Southeastern de Fort Lauderdale, Florida. “Así pues, hay una especie de carrera al revés por parte de las líneas de cruceros, que buscan el país más barato y permisivo. Y hay países que dicen a los propietarios de los navíos ‘si se viene aquí y paga una tasa anual, le dejaremos tranquilo'”.

Quienes vayan a embarcarse como pasajeros en un crucero deben leer cuidadosamente el contrato que acompaña a su billete, para poder entender cuáles son sus derechos si algo sucediera. La práctica habitual suele implicar reintegros parciales o totales, o crédito de cara a un crucero en el futuro. En respuesta a lo que soportaron los 3143 pasajeros del Carnival Triumph, Carnival Cruise Lines les ofreció 500$ además del reembolso total de sus billetes.

Según Carnival Cruise Lines, un incendio en la sala de máquinas originó el apagón. La Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EE. UU. investigará el incidente, aunque está por ver si esto afectará de algún modo a la normativa sobre cruceros.

Inmunidad de los cruceros a las demandas judiciales

Los cruceros son en gran medida inmunes a las demandas judiciales, ya que el estándar de prueba que se exige a los demandantes es muy difícil de conseguir. Para que un proceso judicial contra un crucero tenga alguna fuerza, ha de probarse que la compañía naviera tenía conocimiento de que el buque no estaba en buen estado para navegar y esto resulta muy complicado de establecer.

Aunque las vacaciones a bordo de un crucero suelen ser una de las formas de viajar más seguras que existen, los pasajeros deben conocer cuáles son sus derechos en caso de que suceda lo impensable. Desafortunadamente, el sector de los cruceros sigue operando en una especie de purgatorio legal, por lo que es improbable que los viajeros perciban cambios sustanciales en cuanto a protección del consumidor en un futuro cercano.

Si usted ha sufrido un accidente en un crucero, contacte por favor con nuestro bufete legal para obtener una consulta gratuita con abogado Rudnikas. El abogado Elias Rudnikas está especializado en derecho marítimo y sus servicios legales son gratuitos hasta el momento en que gana el juicio.

Seguridad en cruceros: el legado del desastre del Costa Concordia

Artículos Marítimos

Seguridad de cruceros: buques en las rocas
Suele darse por sentado que el capitán es la máxima autoridad de cualquier buque, y el público en general espera que ponga por delante el bienestar de sus pasajeros siendo el último en abandonar el barco en caso de hundimiento. Lo que hizo tan infame el desastre del Costa Concordia fue el hecho de que su capitán, Francesco Schettino, optase por abandonar el navío y a los pasajeros a su propia suerte.

Derecho marítimo y conducta inadecuada de la tripulación en cruceros

Sin embargo, pese a la tradición y la práctica habitual, el derecho marítimo internacional no recoge una sanción determinada para el acto de egoísmo y cobardía que supone el abandono de la nave. Puesto que el buque enarbolaba bandera italiana y navegaba en aguas italianas con un capitán de la misma nacionalidad, la jurisdicción corresponde al derecho marítimo italiano, lo que significa que el Capitán Schettino puede ser procesado y encarcelado por parte del gobierno de Italia. Abandonar el barco aún se considera delito en Grecia, España e Italia, mientras que otras naciones lo han eliminado como tal de sus leyes marítimas.

¿Dónde se enjuician los delitos marítimos?

Cuando ocurren incidentes en aguas internacionales, completar las investigaciones y procesar a los infractores puede resultar dificultoso, ya que la eficacia del procesamiento depende del Estado del pabellón del buque. Muchos cruceros de propiedad corporativa estadounidense navegan bajo bandera de Panamá o las Bahamas, por lo que cualquier incidente en que se vieran implicados sería investigado por estos países, en lugar de por los EE. UU. Además, el buque puede estar sujeto a la legislación de cualquier país en que fondee.

Desafortunadamente, tal situación dejaba pocas opciones a los pasajeros americanos desaparecidos o víctimas de delitos en el mar. A raíz de ésto, muchos afectados se veían obligados a contratar los servicios de abogados especializados en derecho marítimo en Miami, Florida, y presentar demandas civiles contra las líneas navieras de crucero, que apenas tenían repercusiones sobre la legislación marítima internacional y su aplicación. Por fin, en 2010, la Asociación Internacional de Víctimas de Cruceros presionó al Congreso y se ratificó una nueva ley que obliga a las compañías estadounidenses de cruceros a informar al FBI de los delitos marítimos.

Otro asunto resaltado por el desastre del Concordia es el modo en que se construyen los modernos cruceros. Hoy día, la construcción de todos los navíos activos se lleva a cabo conforme a las regulaciones especificadas por el Convenio SOLAS (Convenio internacional para la seguridad de la vida humana en el mar), creadas y aplicadas por los Estados soberanos miembros de la Organización Marítima Internacional (IMO). Todos los barcos que pasan por puertos pertenecientes a los estados miembros son sometidos a estudios e inspecciones periódicos, algo que debería asegurar el cumplimiento generalizado en materia de seguridad internacional.

El tamaño de buque puede afectar a la seguridad en cruceros

Como suele decirse, en retrospectiva, todo es obvio. Existe la inquietud de que el gran tamaño del Concordia pueda haber comprometido la seguridad en el crucero al hacer la evacuación más prolongada y compleja. No obstante, hubo numerosos factores que contribuyeron a la catástrofe: la discutible decisión del Capitán Schettino de zarpar sin haber realizado un simulacro de emergencia, su presunto incumplimiento de la ruta establecida, su negligencia a la hora de emitir una llamada de auxilio (mayday) con prontitud, su decisión de abandonar la nave sin alertar a los pasajeros y su negativa a regresar al barco para colaborar en el rescate.

Según Nautilus, el sindicato de los profesionales del mar, es preciso que se reevalúen las directrices existentes sobre seguridad en cruceros. Todos tenemos muy reciente en la memoria el hundimiento del Concordia el año pasado y son muchos los futuros pasajeros de crucero que muestran su conformidad con esa afirmación.

En respuesta a ella, el Secretario General de la IMO, Koji Sekimizu, se ha comprometido a revisar la normativa actual referente a los buques de pasajeros de gran tamaño: “Deberíamos tomar en consideración con toda seriedad las lecciones aprendidas y, si es necesario, volver a examinar las regulaciones existentes sobre seguridad en los grandes navíos de pasajeros a la luz de los hallazgos de la investigación del siniestro. En el año del centenario del Titanic, se nos han vuelto a recordar los riesgos que implican las actividades marítimas”.

De acuerdo con la interpretación del derecho marítimo hecha por la IMO, todos los cruceros han de llevar botes salvavidas suficientes para la totalidad del pasaje. Sin embargo, esta medida es insuficiente si resulta imposible acceder a los botes ante una emergencia, como les ocurrió a los infortunados pasajeros del Concordia. Dejando a un lado la normativa estándar sobre seguridad en cruceros, podría decirse que la mayor amenaza para el bienestar del pasaje es una tripulación y un personal de a bordo que no se preocupan de seguir las reglas establecidas. Se ha demostrado que el Capitán Schettino no cumplía con muchos de los procedimientos estándar de seguridad, lo que contribuyó a decidir el nefasto destino de los pasajeros de su barco.

Precauciones a tomar antes de embarcar en un crucero internacional

Afortunadamente, catástrofes como la del Concordia son extremadamente infrecuentes. Aunque la habilidad y diligencia del capitán están fuera del control de los pasajeros, éstos pueden tomar algunas medidas para garantizar su propia seguridad. Si es usted un ciudadano americano que desea realizar un viaje internacional, puede inscribirse en el Programa de Inscripción para el Viajero Inteligente (STEP) o acudir a la embajada de los EE. UU.; ésto facilitará que el Departamento de Estado pueda ayudarle en caso de emergencia.

Antes de salir del país, es buena idea hacer una copia de su pasaporte y almacenarla electrónicamente en un archivo virtual, de modo que pueda acceder a ella desde cualquier lugar mediante una conexión a Internet. Lleve siempre consigo una bolsa con artículos de primera necesidad, como medicamentos prescritos y elementos higiénicos. Una vez a bordo, asegúrese de tener localizado su chaleco salvavidas y asistir a las prácticas de seguridad.

Pese a todo lo que salió mal durante la evacuación del Concordia, es importante tener en mente que la inmensa mayoría del pasaje pudo abandonar el barco sano y salvo. En líneas generales, los cruceros siguen siendo una de las opciones vacacionales más seguras para los viajeros y, mientras el sector se mantenga alerta, no hay motivo para que suceda otro desastre similar al del Concordia en un futuro próximo.