Comidas a bordo de un buque crucero: ¿qué se puede esperar?

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Comidas a bordo de un buque cruceroEn los buques cruceros, las comidas suelen venir incluidas en el paquete vacacional que usted haya elegido. No obstante, hay algunas cuestiones que los viajeros deberían tener en cuenta si quieren disfrutar de la experiencia con el mínimo posible de molestias y sin sorpresas en las facturas.

Todas las líneas de crucero (excepto Norwegian Cruise Lines) ofrecen un formato de “comida tradicional” en el que se asigna a cada viajero una hora y una mesa específicas para comer en compañía de otros pasajeros en el comedor principal. Usted puede solicitar con antelación una hora más temprana o tardía, aunque no hay garantías de que se la concedan. Este tipo de organización requiere que usted y su acompañante se sienten al mismo tiempo a la misma mesa y coman con los mismos pasajeros durante todo el crucero. Esto es estupendo para relacionarse con gente nueva y para que los camareros lleguen a conocer a los miembros del pasaje y sus preferencias.

Sin embargo, el formato de “comida tradicional” puede suponer un inconveniente para quienes desean tener la posibilidad de decidir a qué hora comen y con quién. Por suerte, cada vez hay más buques de crucero que ofrecen comidas con asiento libre. Este formato consiste, básicamente, en que usted puede presentarse a comer durante un intervalo determinado de tiempo (por lo general, un periodo de 4 horas) y, dependiendo del sitio disponible, sentarse a solas con su acompañante o con otros pasajeros. Por otro lado, en las comidas con asiento libre deberían ofrecerse los mismos platos que en las tradicionales.

Otra cuestión importante a considerar son las opciones que ofrece el buque crucero en cuanto a comidas informales y especiales. Si está agotado porque lleva todo el día de excursión en tierra, puede ocurrir que el cansancio le impida incluso presentarse en el comedor principal en el último tramo horario disponible para las comidas. Asegúrese de que el crucero ofrece la posibilidad de tomar comidas fuera de estos horarios, por si tuviera hambre más adelante. Por otro lado, si le apetece una experiencia más exclusiva y especial que la del salón comedor principal, es buena idea preguntar si hay otras posibilidades. Normalmente, los salones de especialidades se centran en la cocina francesa, las carnes y el marisco, la comida italiana y otras. Suele ser necesario reservar y, si tiene intención de comer en estos sitios, asegúrese también de llevar en el equipaje el atuendo apropiado.

Es importante destacar, una vez más, que cualquier tipo de comida alternativa, ya sea fuera de horas o especial, puede suponer un cargo adicional. Lo único que precisa aclarar con el representante de Atención al cliente es qué incluye su paquete de crucero, para hacerse un presupuesto adecuado en cuanto a los posibles extras.

Si opta por comer de bufé, hay numerosos detalles a tener en cuenta, por lo que a la salud se refiere. Por supuesto, las lineas de crucero hacen lo que pueden para mantener la adecuada higiene y limpieza. Sin embargo, no debemos olvidar que hay muchos pasajeros compartiendo el mismo suministro de agua y que la diversidad en cuanto al grado de higiene personal del pasaje también puede ser considerable. En consecuencia, podría recomendarse a los viajeros con estómagos sensibles evitar el servicio de bufé en la medida de lo posible.

Es fácil asumir que las bebidas siempre acompañan a las comidas, pero la letra pequeña de su paquete de cruceros puede especificar otra cosa. Aquí es donde más gente sufre en mayor medida el “shock de la factura”, al desconocer los paquetes de bebida ofertados. Son muchos los viajeros que no están preparados para la atmósfera permisiva de un buque crucero, donde no hay “hora de cierre” y donde el juego es legal, una vez que el buque se halla en aguas internacionales. En este entorno, es fácil gastar mucho más dinero del previsto inicialmente. Aunque la decisión de jugar queda por entero a la elección del pasajero, las bebidas no deberían salirle un disparate si compra de antemano uno de los paquetes disponibles.

En resumen, es perfectamente posible disfrutar de unas vacaciones a bordo de un buque crucero sin salirse del presupuesto planeado. Al igual que ocurre en cualquier otro empeño, siempre es buena idea leer la letra pequeña antes de dar el sí. Y, al igual que ocurre con cualquier periodo de vacaciones, es fácil salirse del presupuesto si no se va con cuidado. Pero mientras sepa qué opciones hay, no debería resultarle demasiado difícil pasarlo bien sin tener que romper la hucha.