Desguace del famoso buque de cruceros, Bote del Amor, mata a dos trabajadores y hiere a ocho

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Trabajo en un buque abandonadoLa muerte de dos trabajadores marítimos en una chatarrería de Esmirna (Turquía) en agosto fue noticia en todo el mundo, no por tratarse de otro más entre los incidentes mortales de la notablemente peligrosa industria de la demolición de navíos, sino a causa de la historia del barco crucero que estos hombres desguazaban.

Las autoridades turcas han iniciado una investigación sobre el incidente producido en el cuarto de máquinas inundado del MS Pacific, un transatlántico de vacaciones famoso por su papel titular en "Crucero del amor", la exitosa serie de televisión norteamericana que se transmitió por la cadena ABC desde 1977 hasta 1986.

Pequeño según los estándares actuales (tan sólo 169 metros de longitud) el buque crucero, llamado originalmente Pacific Princess, fue vendido a una empresa española en 2002 y rebautizado como MS Pacific.

El emblemático buque crucero, “Bote del Amor”, fue enviado a reacondicionar al puerto italiano de Génova en 2008, pero fue apropiado por las autoridades italianas tras el abandono de sus dueños españoles. En 2012, el MS Pacific fue vendido como chatarra y remolcado hasta Turquía.

Fue durante su travesía mediterránea hasta Esmirna que el MS Pacific sufrió severas inundaciones debido a la circulación en alta mar. Antes de que la Izmir Ship Recycling Co. pudiera comenzar a desmantelar el barco crucero, tuvieron que enviarse equipos diesel de bombeo para extraer el agua de la inundada sala de máquinas del buque. En esa sala, dos hombres murieron y ocho resultaron heridos.

La investigación del accidente debe descubrir por qué había diez hombres en la sala de máquinas cerrada mientras los equipos de bombeo (que expiden gases de escape) estaban en funcionamiento. Los diez hombres fueron trasladados a un hospital tras inhalar los gases, pero sólo ocho se recuperaron. Dos de ellos, Doğan Balcı (37) y Davut Özdemir (40), murieron.

La investigación también podría indagar en el alegato de los familiares de uno de los hombres fallecidos, según el cual este hombre no recibió tratamiento médico adecuado por una presunta exposición a gas freón ocurrida dos días antes, incidente que habría contribuido a su muerte.

Un diario turco, Today’s Zaman, cita a un pariente de Balcı: "Doğan vino a nuestra casa el segundo día del Eid y dijo que, junto a otros tres hombres, había estado expuesto a un veneno en el trabajo. Sin embargo, su empleador les dio un yogur bebible en lugar de llevarlos a un hospital".

El gas freón es un refrigerante utilizado en refrigeradores y sistemas de aire acondicionado. Su inhalación puede afectar el funcionamiento del corazón y de los pulmones. Si ambos hombres estuvieron expuestos al freón, este incidente previo podría explicar por qué de los diez que inhalaron gases de escape en la sala de máquinas inundada, sólo estos dos murieron.

Turquía desguaza cerca de 400 buques al año, y es responsable del 23% de la actividad de demolición marítima a nivel mundial. El negocio de la demolición de embarcaciones es infame por sus laxos procedimientos de seguridad y cuidado de la salud, que les cuestan la vida a cantidades de trabajadores, y hieren a muchos más, cada año.

Fuentes:
https://www.shipbreakingbd.info/Worker%20Rights%20Violation.html
https://www.todayszaman.com/news-323331-freon-kills-two-workers-in-izmir-another-dies-in-fire.html
https://gcaptain.com/izmir-scrap-yard-workers-killed/

Cómo el clima puede afectar a los puertos de escala de su crucero

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Cuando se planifican unas vacaciones, lo último que piensa el viajero es en la posibilidad de que haga mal tiempo. Estar con la guardia baja cuando la Madre Naturaleza muestra su peor cara puede suponer que el viajero desprevenido se encuentre en situaciones molestas e incluso peligrosas. Puesto que el clima es incontrolable, lo mejor es estar preparado de antemano y tener en cuenta la historia meteorológica de la zona antes de planificar su próxima vacación de barco crucero.

Aunque los barcos crucero son normalmente seguros y están diseñados para navegar largas distancias, no son invencibles cuando se aproxima un huracán. Por supuesto, esto es perfectamente comprensible. Sin embargo, es posible que el pasaje ignore que las condiciones climáticas desfavorables pueden obligar al capitán a cambiar las escalas o a no tocar puerto. La seguridad es lo primero, incluso si implica perderse las paradas que tenía planeado hacer y por las que pagó en su paquete vacacional.

Para reducir al mínimo la posible decepción, mejor considerar a qué parte del mundo quiere viajar. ¿Está pensando en hacer un crucero por el Caribe en invierno? Quizá prefiera visitar el Mediterráneo en primavera, porque le parece más romántico. Sea cual sea la región que elija para sus vacaciones en barco, lo ideal es investigar qué tiempo suele hacer en determinados periodos del año.

Aquellos viajeros que desean viajar al Caribe harían bien en recordar que la temporada de huracanes transcurre entre junio y noviembre, aunque la mayor parte de las tormentas tienen lugar en agosto y septiembre. Si lo que busca son ofertas, en esta época del año encontrará descuentos en los cruceros que navegan por la zona.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) puede facilitar información meteorológica actualizada y avisos sobre cualquier parte del mundo. Los viajeros que deseen investigar a este respecto, pueden visitar el sitio web de la NOAA y comprobar las últimas previsiones para cualquier territorio. Esto debería contribuir a minimizar las sorpresas climáticas desagradables durante las soñadas vacaciones.

No obstante, nada puede predecirse por completo. Es innegable que los sucesos meteorológicos extraordinarios han aumentado en la década anterior. Afortunadamente, el gobierno de los EE. UU. cuenta con un sistema puntero de alertas meteorológicas por satélite, con lo que la respuesta de emergencia debería ser rápida y eficiente. Los buques crucero están equipados con avanzados sistemas de señalización y detección del tiempo atmosférico, necesarios desde el momento en que el capitán es responsable de la seguridad de todos a bordo.

Si el capitán ve alguna señal de tormenta en la ruta, normalmente circundará la zona o la evitará por completo, con lo que quizá prescinda de algunas escalas. Aunque esto puede resultar decepcionante, figúrese cuánto mayor sería el disgusto (por decirlo suavemente) si el capitán decidiese atravesar el huracán para no saltarse ninguna escala programada, poniendo así sus vidas en peligro.

Como medida de precaución extra, los pasajeros deberían leer toda la letra pequeña contenida en sus boletos del pasaje, porque allí se recogen todos los pormenores legales en caso de incidencias. Antes de reservar el ticket, sería conveniente hablar con un representante de atención al cliente y consultar a algunos clientes anteriores del crucero, para tomar una decisión más informada.

En líneas generales, las vacaciones a bordo de un crucero son casi totalmente seguras, razón por la que millones de personas siguen haciendo cruceros año tras año. Pero, al igual que ocurre con cualquier otro viaje, investigar por su cuenta antes de elegir es siempre una buena idea, así podrá pasarla bien y descansar cuando la Madre Naturaleza esté en su mejor momento.

Derecho marítimo: los cruceros y el socorro de navegantes en apuros

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Las historias sobre navegantes en peligro que obtienen una asistencia vital por parte de algún barco crucero son bastante habituales, especialmente en Florida del sur. El incidente sólo se considera extraordinario cuando el buque crucero deniega o deja de proporcionar su auxilio.  

Cuando, según consta, un barco de la Princess Cruise no prestó asistencia a tres navegantes panameños, muchas personas del sector de los cruceros y profesionales del derecho marítimo se sintieron conmocionados. Conforme a la Ley marítima y la tradición, los buques tienen la obligación legal y moral de socorrer a los navegantes en apuros.

Marineros tienen la obligación legal y moral de asistir a los navegantes en peligro.

"El deber de ayudar a quienes precisan auxilio en el mar se basa en la obligación moral de salvar vidas humanas," afirmó el abogado marítimo James Walker, de Miami sur. Mencionó también que la Organización Marítima Internacional (IMO), que regula el sector de la navegación, exige que los marineros presten asistencia a los navegantes en peligro. 

La IMO recoge explícitamente este requisito en su Convenio internacional para la seguridad de la vida humana en el mar: "El capitán de un barco que, estando en el mar en condiciones de prestar ayuda, reciba información, de la fuente que sea, que le indique que hay personas en peligro en el mar, está obligado a acudir a toda máquina en su auxilio”.

Para cumplir este mandato, los oficiales de los buques crucero pueden recibir formación esencial en el Centro STAR de Dania Beach. El programa incluye información sobre cómo prestar auxilio a barcos en situación de peligro, cómo establecer y mantener una comunicación eficaz, cómo manejar las emergencias en navíos y cómo mejorar la cohesión del equipo y la tripulación.

La tripulación de cada barco debería tener un protocolo establecido para ayudar a navegantes en dificultades

Como procedimiento operativo estándar, todo buque debería tener un reglamento de órdenes fijas, un protocolo establecido para actuar con los navegantes en apuros. Los oficiales encargados de las guardias en el barco deberían estar bien entrenados en el reconocimiento de señales de socorro en el mar, como bengalas, movimientos de brazos o mensajes urgentes de radio.

El manual del Código internacional de señales contiene todas las señales de socorro reconocidas y debe estar disponible en el puente de todo navío activo. Si el oficial de guardia localiza un buque en peligro, es su responsabilidad informar al capitán. A continuación, deben tomarse las medidas necesarias para ofrecer auxilio al barco que está en apuros, así como a su tripulación y pasaje.

Todavía está por aclarar la cuestión de por qué no socorrió a los pescadores panameños el capitán del Princess Cruise. Después de todo, los oficiales de cubierta del crucero habían recibido la formación requerida sobre puente de mando, respuestas de emergencia y asistencia a otros buques, en el Centro de Simuladores para la Formación Marítima de los Países Bajos. 

Tres pasajeros americanos del Princess declararon que el capitán del buque no hizo nada para ayudar a los pescadores después de que un miembro de la tripulación fuese informado de cuál era su situación. Dos de los pescadores murieron a consecuencia de ésto, y sólo hubo un superviviente, que fue rescatado tras 28 días en el mar. Se pudo ver a los tres hombres agitando desesperadamente los brazos para pedir ayuda durante el trayecto del buque crucero entre Ecuador y Costa Rica, el 10 de marzo.

El Princess, propiedad de la compañía Carnival Corp., con sede en Miami, emitió un comunicado oficial en el que afirmaba “lamentar profundamente la trágica pérdida de vidas”. La empresa llevó a cabo su propia revisión interna, concluyendo que podría ser un “desafortunado caso de errores en la comunicación”, puesto que el capitán del navío no recibió notificación alguna sobre las señales de socorro de los pescadores. Esto contradice los reportes de los pasajeros sobre el incidente, en los que se afirma que la tripulación no actuó pese a conocer la situación de peligro en que se hallaban los pescadores.

Puesto que el barco está matriculado en las Bermudas, investigar el incidente es responsabilidad de las autoridades bermudeñas. Está por ver si los resultados de tal investigación se harán o no públicos.

Esta denegación de auxilio resulta especialmente sorprendente porque otros buques crucero Princess han prestado asistencia en más de 30 rescates en el mar durante los últimos diez años. "El sector de los cruceros tiene, en general, una reputación increíblemente buena en lo que a socorro marítimo se refiere”, declaró Brad Schoenwald, oficial del Centro Nacional de Expertos en barcos crucero de la Guardia Costera estadounidense, en Fort Lauderdale.

Conforme a la legislación bermudeña, las posibles sanciones en este incidente incluyen prisión para el capitán del navío y la imposición de una multa para él y su empleador. También es muy probable que las familias de los pescadores entablen un proceso civil contra la compañía de cruceros y el capitán en los EE. UU. o en Panamá.